“Nadie es más fuerte para manejar un destino que aquél que lo tiene”
Bert Hellinger
Durante una batalla, un general japonés decidió atacar aún cuando su ejército era muy inferior en número.
Estaba confiado que ganaría, pero sus hombres estaban llenos de duda. Camino a la batalla, se detuvieron en una capilla.
Después de rezar con sus hombres, el general sacó una moneda y dijo:
- “Ahora tiraré esta moneda. Si es cara, ganaremos. Si es cruz, perderemos. El destino se revelará”.
Tiró la moneda en el aire y todos miraron atentos como aterrizaba. Era cara. Los soldados estaban tan contentos y confiados que atacaron vigorosamente al enemigo y consiguieron la victoria.
Después de la batalla, un teniente le dijo al general:
- “Nadie puede cambiar el destino”.
- “Es verdad”, -contestó el general mientras mostraba la moneda al teniente, que tenía cara en ambos lados”-.










26 may 2008 | 12:49 AM
JEJEJE como nos quieren engañar. Ya ves o diseñamos el futuro o nos lo diseñan. Pero me gustan mucho las travesuras. Besos
1 jun 2008 | 05:55 PM
No hay nada mejor antes de la batalla que tener la certeza de que se va a ganar. Guardaré en mis bolsillo siempre una de esas monedas con dos caras para los momentos difíciles.
un abrazo